miércoles, 25 de enero de 2012


EL PAISAJE EN LA RECUPERACION DE ESPACIOS DEGRADADOS

1. El paisaje

2. Componentes del paisaje y de su percepción
2.1. Elementos formales: forma y línea
2.2. Elementos de las superficies: color y textura
2.3. Elementos compositivos: escala y el espacio o escena

3. El paisaje en la recuperación de espacios degradados

4. Deterioros característicos del paisaje

5. Tratamientos
5.1. Eliminación o reubicación de los elementos degradantes
5.2. Restitución o mejora de los atributos de calidad
5.3. Integración de los nuevos componentes
5.4. Potenciación de los elementos más valiosos
5.5. Ocultación de los elementos negativos
5.6. Camuflaje
5.7.Cambio de los puntos focales de atracción visual






El paisaje

Desde el año 2000 existe el ELC (European Landscape Convention o Convención de Florencia), cuyo documento fundacional entró en vigor en 2004 y ya ha sido firmado y ratificado (20-08-2008) por 29 de los 46 países miembros del Consejo de Europa (y firmado por otros seis).2 Su propósito general es establecer un marco para la protección, gestión y planificación de los paisajes europeos. Su objetivo último es conservar y mejorar su calidad. Las estrategias que plantea animan a la implicación del público, las instituciones, autoridades y agentes locales, regionales, nacionales e internacionales en procesos de toma de decisiones públicas. El Convenio reconoce todas las formas de los paisajes europeos: naturales, rurales, urbanos y periurbanos, y tanto los emblemáticos como los ordinarios y los deteriorados. En el Art.1 de su documento fundacional define paisaje como: Área, tal como la percibe la población, el carácter de la cual es resultado de la interacción de factores naturales y/o humanos.


La definición de paisaje propuesta por el Convenio Europeo del Paisaje reza como sigue: "Paisaje es una porción de territorio que puede incluir aguas, tanto de costa como de tierra adentro, tal y como la ha recibido su población, siendo su aspecto el resultado de la interacción de factores naturales y de factores humanos y de sus interrelaciones".

Por lo tanto, la definición de paisaje incluye tres aspectos fundamentales:
La dimensión física (el paisaje es el territorio),
La dimensión subjetiva y cultural (es una porción de territorio, pero sin olvidar los valores subjetivos que la población le atribuye). La forma en que se percibe, se siente e interpreta el entorno, es una operación compleja e inmediata., la mayor parte de la cual se realiza por la vista, pero es complementada por el olfato y el oído del observador; y es a través de la suma de la percepción de todos ellos, de forma casi simultánea, como éste hace una valoración estética.
La dimensión temporal/causal (el aspecto del paisaje como resultado de la interacción entre el hombre y la naturaleza).


Concepto de paisaje desde los puntos de vista idealista y racionalista.
Visión idealista del paisaje.
Considera que el paisaje es la reacción íntima y sentimental de cada persona ante un entorno cualquiera, “el paisaje es un estado de ánimo”.
Visión racionalista del paisaje.
Reconociendo la importancia de lo sentimental y afectivo, considera que el paisaje tiene entidad física y puede ser analizado siguiendo un método específico más o menos objetivo.

El paisaje puede entenderse como la expresión externa y polisensorialmente perceptible del medio, un compuesto formado por la forma en que externamente se manifiesta la agregación de los caracteres físicos del medio físico, los rasgos físicos del medio biótico y la huella física de la transformación humana.


2. Componentes del paisaje y de su percepción

El estudio del paisaje cuenta con el apoyo de diversas ciencias como:
Geografía y biogeografía: aportan información morfológica, cobertura vegetal, pendiente, exposición, etc.
Psicología y sociología: explican aspectos relacionados con la percepción.
Matemáticas: permiten diseñar modelos simbólicos de expresión y valoración. Algunas personas critican esos modelos pues argumentan que con ello se pretende obviar la subjetividad que es una característica intínseca de la valoración.

Los componentes territoriales más utilizados en la caracterización y en la valoración del paisaje son los siguientes



Característica y valor del paisaje
Componente territorial
Caracteres permanentes
Posición relativa
Geomorfología
Rasgos físicos sobresalientes, hitos y puntos culminantes.
Presencia de aguan en sus múltiples formas: cursos superficiales, láminas, surgencias, etc.
Exposición.
Pendiente
Singularidades biofísicas.
Caracteres temporales
Singularidades asociados a elementos climáticos.
Aspectos visuales de la vegetación: color, textura, densidad,etc.
Aspectos visuales de la fauna.
Sonidos y ruidos.
Caracteres extra
Manifestaciones percibidas por los sentidos.
Intrusiones.
Contraste natural-artificial con el entorno.
Elementos antrópicos
 Accesibilidad.
Presencia de vías de comunicación.
Elementos singulares del paisaje.
Elementos culturales, históricos, arqueológicos, etc.
Intervisibilidad
Potencial de vistas.
Extensión de la cuenca visual.
Otros



La primera reflexión para caracterizar y valorar el paisaje (y para definir la intervención ante un espacio degradado, en su caso) consiste en detectar primero los aspectos más relevantes en su configuración y en su percepción, para definir después las posibilidades de intervenir en ellos.

Para realizar esta reflexión se puede utilizar los componentes territoriales del cuadro anterior o tratar de entender el mecanismo perceptivo del observador a través de:

· Los elementos formales: forma y línea
· Las propiedades de las superficies: color y textura
· Los elementos compositivos: escala y el espacio o escena

2.1. Elementos formales: forma y línea

La forma es la figura o frontera exterior de un objeto, definida por su contorno y el espacio que lo rodea. Sus características determinan en cada caso la dominancia sobre su entorno circundante.
Las formas regulares, compactas, verticales, escarpadas tienden a ser dominantes en paisajes de características contrarias (Foto 1). En la foto 2 la forma del edificio se recorta contra el cielo y destaca las formas del entorno.





Fotos 1 y 2.


Elemento
Características básicas
Forma
Geometría
Complejidad
Orientación
Percepción
Distancia
Iluminación
Atmósfera


La línea es el camino, real o imaginario, que sigue la visual cuando algún componente está alineado en una secuencia unidireccional o se perciben bruscas diferencias en forma, color o textura.

Pueden ser el borde de la silueta de un objeto contra su fondo escénico, bandas formadas por líneas paralelas que dividen un área en dos o bien límites de zonas de distinto color o textura. Fotos 3, 3b, 4 y 4b.

 Fotos 3y  3b.

Fotos 4 y 4b.

Las características de la línea en el paisaje son: fuerza (entendida como continuidad), longitud, complejidad y orientación.


2.2. Elementos de las superficies: color y textura

El color es la principal propiedad visual de una superficie y se refiere a la impresión que los rayos de luz reflejados por un cuerpo producen en el ojo humano. Por el color se pueden diferenciar elementos que de otro modo serían imposibles de distinguir. Fotos 4 y 5.

Fotos 4 y 5.

La textura es la manifestación visual de la relación entre luz y sombra motivada por las variaciones existentes en la superficie de un objeto.

En la composición escénica cada una de las partes no aparece como un objeto diferenciado, sino integrado en una superficie extensa. Foto 7 y 8.


Foto 7 y 8.

En el paisaje natural, la vegetación es una gran creadora de textura a través de sus formas, variedad de tonalidades, de sus densidad, disposición espacial o regularidad. Fotos 9, 9b y 10.

  Fotos 9, 9b y 10.


2.3. Elementos compositivos: escala y el espacio o escena
La escala es la relación entre el tamaño de un objeto y el entorno que le rodea. Se aprecia por la comparación subconsciente con otros objetos de los alrededores, con cuyas dimensiones está familiarizado el observador, o con la propia figura humana. Foto 11 y 11b.

Foto 11 y 11b.

La apreciación de la escala se modifica por la distancia de observación, situación del objeto respecto a la superficie de terreno predominante y su encajamiento en ellas, por el ángulo de visión y por las circunstancias atmosféricas.

La escena es el espacio y conjunto de características de un paisaje determinado por la disposición tridimensional de los objetos y los vacios. Estas características se pueden matizar en tres vertientes:
1ª. Composición escénica. Distribución de los objetos para formar el paisaje dando distintos tipos de escena:

· Panorámica: Sin límites de visión, predominando los elementos horizontales y el cielo dominando la escena. Foto 12.
            · Encajada: definida por barreras visuales.
            · Focal: Las líneas que convergen hacia un punto (foto 13) que domina la escena.
            · Dominada: aquella que está dominada por una componente singular como un árbol aislado, cascada, forma prominente o espesura.


Foto 12 y 13.

2ª. Posición espacial. Se refiere a la situación topográfica de los objetos en el paisaje, que afecta a su prominencia o visibilidad sobre la llanura, en el fondo del valle, a media ladera, en la línea de cumbre, etc.

3ª Fondo. Es el parte más alejada contra el que se ve un objeto: el propio terreno, la vegetación, otros objetos, etc. En general, los objetos vistos contra el cielo o el agua destacan más que si se ven sobre el terreno, por lo que serán dominantes en el paisaje, así como aquellos situados en posiciones prominentes o vulnerables del paisaje. Foto 14 y 14b.


Foto 14 y 14b.


3. El paisaje en la recuperación de espacios degradados

Conseguir un paisaje de calidad es un objetivo al tratamiento de recuperación de cualquier espacio degradado. Si olvidar que la mayor parte de la percepción se realiza por la vista, hay que considerar que tal percepción es polisensorial, por lo que el objetivo citado exige completar la búsqueda de la armonía visual con la posibilidad de disfrute de las manifestaciones sonoras y olfativas,

Ejemplos de tratamientos que complementan la percepción visual con las de otros sentidos:
· Utilización de especies en la revegetación cuya estructura favorezca el sonido de la fronda
· Favorecer la penetración de aves cantoras o de animales que se puedan identificar por los ruidos que producen (ardillas).
· Plantación de especies aromáticas.
· Plantación de especies evocadoras de misterio.

Además de la armonía interna y de la calidad perceptual del espacio recuperado, está la integración paisajística en el medio, la cual se puede orientar en dos direcciones:
· Semejanza o búsqueda de una apariencia similar al entorno. En las fotos 15 y 15b se muestra un talud en desmonte, sobre el que se ha plantado vegetación para que cuando se desarrollen, conseguir una integración en el paisaje.




Fotos 15 y 15b

· Contraste, que pretende introducir diferencias conspicuas (sobesaliente) pero armoniosas con el entorno. Fotos 16 y 16b.


Fotos 16 y 16b.

El mantenimiento de elementos singulares del paisaje, ayudan a integrar y valorizar cualquier proyecto de ingeniería. Fotos 17 y 17b.


Fotos 17 y 17b.

En el desarrollo de cualquier proyecto de ingeniería se ha de considerar el paisaje con el fin de su posterior integración mediante tratamientos específicos. En la foto 18 se puede observar una carretera diseñada siguiendo las líneas de un territorio y que pasa desapercibida. En cambio en la foto 19 se aprecia el efecto visual de una carretera no integrada en el paisaje.


Foto 18 y 19
Los cambios que el hombre introduce en el paisaje alteran la expresión visual de la escena. En ocasiones la capacidad transformadora del hombre introduce discordancias absurdas y desintegradas. Fotos 20 y 21.


Fotos 20 y 21.

La recuperación paisajística pasa, en ocasiones, por la recomposición de los elementos más característicos de la escena, mediante la incorporación de nuevas formas, materiales, colores y texturas, pero en muchas otras sólo es posible eliminar los elementos más impactantes para conseguir un escenario aceptable. Foto 22 y 22b.

Foto 22 y 22b.


4. Deterioros característicos del paisaje

La mayor parte de los paisajes tienen contenido cultural y las causas más características son:
· Alteración de la morfología general o de formas significativas del relieve.
· Pérdida o cambios de vegetación.
· Modificación de la naturalidad, introducción de formas geométricas, como sustitución de líneas naturales por rectas, etc. Fotos 23 y 23b.
· Cambios de estructura, textura y color.
· Introducción de elementos extraños a la pauta que caracteriza la escena.
· Intrusión visual de elementos.
· Abandono o deterioro de los usos que definen el paisaje.
· Acumulación de residuos, suciedad o contaminación.
· Pérdida del valor testimonial, significado o singularidad del paisaje.


Fotos 23 y 23b.

La gravedad de los efectos dependerá de:
· La fragilidad del paisaje, es decir, de la capacidad de respuesta para absorber la alteración.
· La posibilidad o frecuencia de la observación.
· El tamaño y la posición con respecto a la cuenca visual o conjunto de puntos desde donde puede verse la alteración.

Ejemplos de deterioro del paisaje.

1. Modificación ruptura del ritmo, la armonía, el equilibrio históricamente configurado por la intervención natural y humana de forma lenta y progresiva. En la foto 24 se observa un camino tradicional, sinuoso, sepenteante y adaptado al entorno. En contraposición, en la foto 24b se muestra un camino lineal, ancho, llano, geométrico y que marca una ruptura en el paisaje.


Fotos 24 y 24b.

2. Cambio de un paisaje agrícola de vega por otro de carácter industrial o residencial. Fotos 25 y 26.

 
Fotos 25 y 26.

3. Los movimientos de tierra para explanaciones de carreteras o urbanizaciones. Fotos 27 y 28.
  
Fotos 27 y 28.

4. Heridas puntuales pero sobresalientes en el medio: graveras, canteras, vertederos, etc. Fotos 29, 30, 31 y 31b.

  
Fotos 29, 30, 31 y 31b.

5. Grandes obras civiles, estructuras, edificaciones, etc., frecuentemente dominan el entorno y esta desproporción hace muy difícil su integración. Fotos 32, 33, 34 y 34b.

  
6. El declive o abandono de la explotación agrícola y forestal o el cambio de uso, determina a su vez el declive del paisaje. Foto 35 y 35b.

Foto 35 y 35b

7. La presión turística y de ocio puede alterar la belleza de un paisaje por congestión. Foto 36 y 36b.

Foto 36 y 36b.

8. Introducción de elementos que interrumpen la visual dominante u obstaculizan la vista de otros componentes significativos del paisaje. Fotos 37 y 38.

Fotos 37 y 38.

9. Pérdida del “potencial de vistas” o su calidad. Fotos 39 y 40.

Fotos 39 y 40.

10. Actuaciones descontextualizadas por discordancias de tamaño, color, forma, escala, tipología o uso, son también causa de degradación visual. Fotos 41 y 42.



Fotos 41 y 42.

11. Falta de funcionalidad entre piezas del territorio. Fotos 43 y 43b.

Fotos 43 y 43b.

12. Contraste entre estructuras modernas e históricas. Fotos 43c y 43d.
  
Fotos 43c y 43d.

13. La incongruencia formal que se produce por la alteración de uso, formas, líneas o del cromatismo, difícilmente admiten corrección y es preferible aceptar el cambio que introducen, no necesariamente negativo. Fotos 44 y 45.


Fotos 44 y 45.

14. La dominancia visual: ocupación de la cuenca, en términos del plano visual invadido o dominancia del elemento introducido sobre los existentes, es otro motivo frecuente de inserción negativa. Fotos 46, 47, 48 y 48b.

Fotos 46 y 47.

 Fotos 48 y 48b.

15. Diferencia de escala: sustitución de elementos con dominancia horizontal por otros de escala vertical o al revés. Foto 49 y 49b.


Foto 49 y 49b.

16. Destrucción, deterioro u ocultación de singularidades paisajísticas, son otro motivo de degradación. Foto 51 y 51b.


Foto 51 y 51b.


5. Tratamientos
El enfoque de recuperación: cambiar una situación insatisfactoria por otra que no lo sea, tiene una aplicación muy clara al paisaje, respecto del cual, el término restauración es inaplicable porque, una vez alterado, es prácticamente imposible volver a la estructura, funcionalidad y atributos originales. A continuación se proponen varios tipos de tratamientos dependiendo del tipo y la gravedad de la degradación.


5.1. Eliminación o reubicación de los elementos degradantes
Eliminar o cambiar la ubicación de cualquier elemento incoherente en la armonía de un paisaje o que suponga un obstáculo a su contemplación, es una norma de carácter general, cuya aplicación no siempre es posible. Se trata de la solución más eficaz pero más difícil. Fotos 52, 53, 54 y 54b.


Fotos 52, 53, 54 y 54b.

5.2. Restitución o mejora de los atributos de calidad
Esta idea exige identificar los atributos más significativos y valiosos que caracterizaban el paisaje e intentar restablecerlos. Fotos 55, 56, 57 y 57b.


Fotos 55, 56, 57 y 57b.

5.3. Integración de los nuevos componentes
Este enfoque pretende conseguir que los elementos degradantes se inserten en paisaje, buscando la similitud con el inicial o creando uno nuevo. Fotos 58 y 59.

Fotos 58 y 59.

5.4. Potenciación de los elementos más valiosos
Se trata de hacer, cuando lo merezca, del elemento distorsionante un elemento relevante, modificando su función sensorial y hasta cultural. Fotos 60, 61, 62 y 63.

  
Fotos 60, 61, 62 y 63.

5.5. Ocultación de los elementos negativos
Este enfoque pretende reducir las cuencas visuales mediante pantallas que impidan la observación directa de los elementos discordantes o no integrados. También se pueden ejecutar actuaciones más drásticas como enterrar las instalaciones eléctricas, con lo que la instalación se hace nula. Fotos 64, 65, 66 y 67.


Fotos 64, 65, 66 y 67.


5.6. Camuflaje
Consiste en modificar las características del elemento impactante de tal forma que lo haga parecer lo que no es, o se disimule su aspecto. Fotos 68, 69, 70, 71, 72 y 73



Fotos 68, 69, 70, 71, 72 y 73
  
5.7. Cambio de los puntos focales de atracción visual
Se trata de una especie de engaño a la percepción que pretende motiva a los observadores para que orienten sus miradas a los puntos focales o los elementos del paisaje valiosos y desviarlos de los deterioros. Foto 74 y 74b.


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